
HIZBALA ES ENEMIGO DEL LIBANO, NO SOLO DE ISRAEL
Ana Jerozolimski
Semanario Hebreo. Uruguay
Suelen hablar de “los intereses libaneses” , de la seguridad de su ciudadanía y de la soberanía nacional que supuestamente quieren proteger. Pero la organización radical chiíta pro-iraní Hizbala, nacida en territorio libanés , sirve a intereses foráneos, los de la República Islámica de Irán. Son los intereses del Islam extremista, opuesto a la democracia y al progreso.
Por eso, cuando el ganador en las elecciones de junio en Líbano, Sa´ad Hariri, hijo del otrora Premier asesinado Rafiq el-Hariri, dice que “Hizbalá será incluido en el gabinete de unidad nacional libanés, aunque al enemigo israelí no le guste”, tendrá derecho a tomar decisiones al respecto, pero al menos, que sepa que está equivocado. El enemigo no es Israel. El enemigo es Hizbalá.
Si, fue la fuerza aérea de Israel la que causó destrucción en diferentes sitios del sur libanés en la guerra de julio-agosto del 2006. Pero nadie habría ordenado a los aviones salir de sus bases , si del otro lado de la frontera no hubiese salido una provocación masiva a Israel, tanto en la forma del mortal secuestro de dos soldados israelíes (Udi Goldwasser y Eldad Regev) mientras patrullaban su lado del límite internacional con el vecino Líbano , como en la de amplios ataques con misiles hacia numerosas localidades en el norte de Israel.
Sin olvidar ni por un momento las discusiones que envolvieron a Israel en relación a aquella guerra, las críticas al entonces gobierno de Ehud Olmert por la conducción y alcance de la misma, quisiéramos recordar a los lectores esa categórica sensación que envolvía al pueblo de Israel en aquel momento: Israel estaba siendo atacado sin provocación alguna y no tenía más remedio que defenderse.
“Hizbalá siempre encontrará excusas para seguir atacando a Israel”, dijo hace pocos días el Presidente del Estado, Shimon Peres, en una entrevista al periódico kuwaití “A-Rai”. “No importa de dónde se retire y qué haga o deje de hacer. Hizbala ha convertido a Líbano en el Irán de Medio Oriente..Ya no es la Suiza de la región”.
Peres habló de “80.000 armas en manos de Hizbalá”, aunque no entró en detalles, pero hace ya meses que distintas fuentes hablan de “por lo menos 40.000 misiles” en poder de esta organización extremista. Es más del triple de lo que tenía cuando provocó la guerra contra Israel el 12 de julio del 2006.
En julio último se registró en el sur libanés un fuerte estallido , al volar por los aires un gran depósito de armas de Hizbalá. La organización alegó que eran armas de la última guerra. Nadie les creyó demasiado.
Y Sa´ad Hariri ¿no conoce a Hizbala?
Podemos entender que él, como líder de la mayoría parlamentaria, intente maniobrar de forma que se logre una coalición de gobierno (ya pasaron dos meses de infructuosos esfuerzos en este sentido, justamente por los bloqueos de Hizbalá, entre otras cosas) lo más incluyente posible, a fin de evitar crisis internas. Nadie puede pretender que su percepción de Israel sea idílica ni mucho menos. Inclusive si es consciente de la provocación por parte de Hizbalá hace tres años y en tantas otras ocasiones, no sería natural ni lógico esperar que se proclame aliado o simpatizante de Israel.
Pero cabe sí esperar que comprenda que el verdadero enemigo lo tiene en su casa, adentro, y que eso nada tiene que ver con Israel.
Hizbalá está decidido, al parecer, a llevar al Líbano a un desastre.
Eso lo comprendieron habitantes musulmanes sunitas de la aldea Marwahin, ubicada a 1-2 kilómetros de la frontera con Israel. Estos días recorre el cyber espacio la imagen de varios aldeanos enfrentándose con miembros de Hizbalá, cuando éstos querían depositar armas en las casas de la población civil. Está claro que no es la primera vez que lo hacen, arriesgando nuevamente a la población libanesa.
Esta vez, afortunadamente, los civiles osaron chocar con ellos. Claro está que Hizbalá no dio el brazo a torcer y el incidente llegó a disparos al aire, lo cual atrajo a soldados del ejército libanés, que intervinieron para separar a las partes y garantizar la calma.
Pero aunque el simbolismo de este incidente debería encender luces rojas en la propia Beirut, el tema de fondo es que esos intentos de Hizbalá suelen terminar de otra forma, en esa paulatina vuelta al sur libanés, con más dificultades que antes, pero con el evidente intento constante de fijar hechos consumados en el terreno.
Que Hizbalá vuelva a estar presente en el sur libanés, es una violación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad que puso fin a la guerra en agosto del 2006.Pero almacenar armas en medio de los civiles, es una violación del Derecho internacional.
¿Hará algo la comunidad internacional para lidiar con ello o reaccionará, nuevamente, “preocupada”, cuando Israel decida que ya no puede más y necesita responder?
Ana Jerozolimski
Semanario Hebreo. Uruguay
Suelen hablar de “los intereses libaneses” , de la seguridad de su ciudadanía y de la soberanía nacional que supuestamente quieren proteger. Pero la organización radical chiíta pro-iraní Hizbala, nacida en territorio libanés , sirve a intereses foráneos, los de la República Islámica de Irán. Son los intereses del Islam extremista, opuesto a la democracia y al progreso.
Por eso, cuando el ganador en las elecciones de junio en Líbano, Sa´ad Hariri, hijo del otrora Premier asesinado Rafiq el-Hariri, dice que “Hizbalá será incluido en el gabinete de unidad nacional libanés, aunque al enemigo israelí no le guste”, tendrá derecho a tomar decisiones al respecto, pero al menos, que sepa que está equivocado. El enemigo no es Israel. El enemigo es Hizbalá.
Si, fue la fuerza aérea de Israel la que causó destrucción en diferentes sitios del sur libanés en la guerra de julio-agosto del 2006. Pero nadie habría ordenado a los aviones salir de sus bases , si del otro lado de la frontera no hubiese salido una provocación masiva a Israel, tanto en la forma del mortal secuestro de dos soldados israelíes (Udi Goldwasser y Eldad Regev) mientras patrullaban su lado del límite internacional con el vecino Líbano , como en la de amplios ataques con misiles hacia numerosas localidades en el norte de Israel.
Sin olvidar ni por un momento las discusiones que envolvieron a Israel en relación a aquella guerra, las críticas al entonces gobierno de Ehud Olmert por la conducción y alcance de la misma, quisiéramos recordar a los lectores esa categórica sensación que envolvía al pueblo de Israel en aquel momento: Israel estaba siendo atacado sin provocación alguna y no tenía más remedio que defenderse.
“Hizbalá siempre encontrará excusas para seguir atacando a Israel”, dijo hace pocos días el Presidente del Estado, Shimon Peres, en una entrevista al periódico kuwaití “A-Rai”. “No importa de dónde se retire y qué haga o deje de hacer. Hizbala ha convertido a Líbano en el Irán de Medio Oriente..Ya no es la Suiza de la región”.
Peres habló de “80.000 armas en manos de Hizbalá”, aunque no entró en detalles, pero hace ya meses que distintas fuentes hablan de “por lo menos 40.000 misiles” en poder de esta organización extremista. Es más del triple de lo que tenía cuando provocó la guerra contra Israel el 12 de julio del 2006.
En julio último se registró en el sur libanés un fuerte estallido , al volar por los aires un gran depósito de armas de Hizbalá. La organización alegó que eran armas de la última guerra. Nadie les creyó demasiado.
Y Sa´ad Hariri ¿no conoce a Hizbala?
Podemos entender que él, como líder de la mayoría parlamentaria, intente maniobrar de forma que se logre una coalición de gobierno (ya pasaron dos meses de infructuosos esfuerzos en este sentido, justamente por los bloqueos de Hizbalá, entre otras cosas) lo más incluyente posible, a fin de evitar crisis internas. Nadie puede pretender que su percepción de Israel sea idílica ni mucho menos. Inclusive si es consciente de la provocación por parte de Hizbalá hace tres años y en tantas otras ocasiones, no sería natural ni lógico esperar que se proclame aliado o simpatizante de Israel.
Pero cabe sí esperar que comprenda que el verdadero enemigo lo tiene en su casa, adentro, y que eso nada tiene que ver con Israel.
Hizbalá está decidido, al parecer, a llevar al Líbano a un desastre.
Eso lo comprendieron habitantes musulmanes sunitas de la aldea Marwahin, ubicada a 1-2 kilómetros de la frontera con Israel. Estos días recorre el cyber espacio la imagen de varios aldeanos enfrentándose con miembros de Hizbalá, cuando éstos querían depositar armas en las casas de la población civil. Está claro que no es la primera vez que lo hacen, arriesgando nuevamente a la población libanesa.
Esta vez, afortunadamente, los civiles osaron chocar con ellos. Claro está que Hizbalá no dio el brazo a torcer y el incidente llegó a disparos al aire, lo cual atrajo a soldados del ejército libanés, que intervinieron para separar a las partes y garantizar la calma.
Pero aunque el simbolismo de este incidente debería encender luces rojas en la propia Beirut, el tema de fondo es que esos intentos de Hizbalá suelen terminar de otra forma, en esa paulatina vuelta al sur libanés, con más dificultades que antes, pero con el evidente intento constante de fijar hechos consumados en el terreno.
Que Hizbalá vuelva a estar presente en el sur libanés, es una violación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad que puso fin a la guerra en agosto del 2006.Pero almacenar armas en medio de los civiles, es una violación del Derecho internacional.
¿Hará algo la comunidad internacional para lidiar con ello o reaccionará, nuevamente, “preocupada”, cuando Israel decida que ya no puede más y necesita responder?