VICTIMA INOCENTE DE UN PALESTINO


JOVEN ECUATORIANO DE 20 AÑOS ASESINADO EN UN KIBUTZ POR UN FRANCOTIRADOR PALESTINO

Fue abatido el miércoles mientras trabajaba desde la vecina Franja de Gaza (en la foto al centro junto a compañeros del kibbutz en el que trabajaban como voluntarios)

SAL EMERGUI


"Estábamos trabajando en el campo de patatas cerca del Kibutz cuando empezaron a dispararnos. Vimos un coche que seacercaba y nos aproximamos para refugiarnos de las balas"."Yo consegui subirme y Carlos cuando ya tenía medio cuerpodentro chilló: 'Me han dado!'. Le recogí en mis brazos y sólo veía sangre. Él gritaba que le dolía mucho y que se iba adesmayar. Le dije: ´No te vayas, estáte conmigo´. Peroal cabo de unos segundos, se fue".Quien habla es el joven ecuatoriano David Lanas, que recuerda los últimos momentos de su compatriota y amigo, Carlos AndrésMosquera Chavez, abatido el miércoles por un francotiradorpalestino desde la vecina Franja de Gaza.David (19 años) -junto a su otro amigo ecuatoriano Marco Acosta (18 años)- tenía previsto celebrar este domingo el 21aniversario de Carlos, una inocente víctima del conflicto y laguerra que mantienen israelíes y palestinos. Inocentes que caenen ambos lados. "En lugar de celebrar su cumpleaños, estamos aquí delante de su cadáver. Es muy difícil estar tranquiloscuando hace unas horas nos reíamos con él. Es una tragedia", nosdice Marco, que pese a todo no abandonará Israel."Yo vine hace unos meses para trabajar en el campo de este kibutz y lo hare como lo tenía planeado hasta el 25 de abril.Quizás luego me quede y estudie aquí".¿Seguir aqui? ¿Seguir siendo un fácil objetivo de los cohetesKassams y las balas que proceden diariamente de Gaza? Son preguntas que Marco contesta con una serenidad y resignación aprueba de francotiradores.Vivir en un kibutz"Es verdad que en Ecuador no caen Kassamscontra las poblaciones como aquí pero tiroteos hay en todos los lugares del mundo. Es una decisión de Dios, cuando te toca, tevas y hay que aceptarlo. No podemos hacer nada contra suvoluntad".David dejará el kibutz este viernes. "Pero no por la muerte deCarlos sino porque así era el programa. Voy a visitar Israel yEgipto antes de volver a mi país". Esté donde esté, nuncaolvidará la mañana del miércoles."Me acuerdo que antes de los disparos estábamos sentados conversando y riendo. En el pasado, habíamos escuchado muchasveces disparos o kassams y lo comentábamos ya como una rutina.Pero nunca como esa mañana las balas llegaron tan cerca denosotros".El ya difunto Carlos, Marcos y David eran un trío inseparable. Voluntarios procedentes de Quito y del pueblo norteño de Ambatoy unidos desde noviembre por el destino, las patatas y lostractores. El kibbutz Ein Hashlosha, en el que viven casi 300personas y situado en el sur de Israel (a tan solo un kilometro de la Franja de Gaza), fue el destino de los tres apasionadosdel trabajo agrícola.Y eso era precisamente lo que Carlos y David estaban haciendo elmiércoles: en un campo adyacente al kibutz y a tan solo 150 metros de la verja que separa Gaza de Israel. Una verja queimpide la entrada de personas pero no de las balas. Las delrifle F5 de un miliciano palestino a escasos 300 metros.Alta tensiónDuelo en el kibutz, con mayoria de residentes sudamericanos que despiden estos dias a Carlos y ahora no salenal campo por ordenes del Ejército. Nadie quiere tomar riesgos yque haya un nuevo Carlos en el Kibutz. La tensión en estas lareses máxima. Los ataques de unos y otros no cesan. Duelo en Quito donde la familia de la víctima vive en lasorpresa y conmoción absoluta. Su hermana Diana en declaracionesal diario 'Yediot Ajaronot' lo resume en una frase: "Es el díamás duro en nuestras vidas y lo será para siempre". Se despide de su hermano recordando su carácter: "Siempre estabasonriendo y alegre. Tenia pensado volver a Ecuador en un mes yempezar a estudiar. Su gran sueno era viajar por todo el mundo".Duelo en Tel Aviv donde viven Rudy y Sonia Haim, una parejaisraelí que consideraba a los tres ecuatorianos como sus propioshijos. Sonia (nacida en Chile) no puede contener sus lágrimas alhablar de su Carlitos. "Era un chico tan bueno y tan simpatico. Siempre estaba contentopese a estar tan lejos de su familia. Le encantaba estar aquí yser voluntario en el campo. Era muy brillante", nos comenta enun caudal de emociones y recuerdos. Como el de la pasada Navidad en el que "Carlos se quedó triste porque pasaba estas fiestas,tan importantes para el, lejos de su casa y su familia".Carlos como sus dos amigos solian ir a su casa en Tel Aviv."Sonia y Rudy eran como nuestra familia aqui ya que nos ayudaban en todo", añade David.El embajador ecuatoriano en Israel, Rafael Veintimilla, visitóel Kibutz horas despues del ataque. "He venido para ver deprimera mano cómo y dónde sucedió. Es un acontecimiento penoso". El embajador israelí en Ecuador, Eyal Sela, afirma que están enpermanente contacto con las autoridades de Quito y con lafamilia de Carlos para gestionar el traslado del feretro. Lafamilia de Carlos recibirá -como las familias de víctimas en acciones terroristas- una indemnización económica.