DECLARACIONES DE GABRIELA SHALEV EN EL CONSEJO DE SEGURIDAD



Itongadol/AJN.- Gabriela Shalev, embajadora de Israel ante Naciones Unidas, analizó ante el Consejo de Seguridad de esa organización la situación en Medio Oriente, incluyendo la cuestión palestina. “En la búsqueda de paz en Medio Oriente todas las partes deben darse cuenta que no sólo tienen derechos sino, además, obligaciones. Los palestinos y el mundo árabe ampliado deben mostrar, tanto en palabras como en hechos, que están comprometidos con el proceso de paz”.
“Este debate ocurre entre dos importantes días en Israel. El lunes, Yom Ha´Shoah, conmemoramos la memoria de las víctimas judías del Holocausto. Y el próximo lunes, Yom Hazikaron, recordaremos la memoria de nuestros soldados caídos en las guerras, y a todos los israelíes asesinados por terroristas. Después de esos dos días de recordación, pueden nuestros corazones celebrar el día de nuestra independencia.Estos dos días de recordación echan luz sobre la interminable lucha de nuestro pueblo por construir un Hogar Nacional para el pueblo judío; un estado democrático, libre e independiente. Esos días solemnes señalan nuestro deseo de vivir en paz, prosperidad y cooperación con nuestros vecinos”, destacó Shalev, según indica Cidipal.
Continuó asegurando que “en la búsqueda de paz en Medio Oriente todas las partes deben darse cuenta que no sólo tienen derechos sino, además, obligaciones.Los palestinos y el mundo árabe ampliado deben mostrar, tanto en palabras como en hechos, que están comprometidos con el proceso de paz. Deberán demostrar su deseo no solo de exigir derechos sino, también, de aceptar responsabilidades. Deben adoptar medidas concretas para combatir al terrorismo, poner fin a la incitación, comprometerse en negociaciones directas y comenzar un proceso de normalización con Israel”.Shalev aseguró que los gobernantes terroristas de Hamas en la Franja de Gaza mantienen a Gaza como epicentro del terrorismo. Con apoyo, financiación y armas desde Irán, Hamas brutaliza a su propio pueblo mientras lanza ataques mortales contra civiles israelíes.“El 1º de abril de 2010, a través de la frontera entre Egipto y Gaza en Sinaí, fue descubierta una gran cantidad de armas con destino a Gaza. En febrero y marzo, una ola de misiles Qassam y otros ataques terroristas expusieron a la población civil del sur de Israel a una seria amenaza e inminente peligro. Como resultado, un trabajador agrícola resultó asesinado en Israel mientras que, decenas de civiles, fueron heridos.Dada esta realidad, Israel ejercerá su derecho a la autodefensa, según lo acordado con la ley internacional. Israel nunca fallará en el cumplimiento de su obligación para proteger a su pueblo”.
“Israel aprecia los esfuerzos de la comunidad internacional por el apoyo en el trabajo humanitario en Gaza. Mantenemos una estrecha coordinación con el Secretario General y destacados organismos de Naciones Unidas para el suministro de ayuda humanitaria a Gaza. Solo en 2009, 738.576 toneladas de materias primas humanitarias fueron transferidas a la Franja de Gaza y más de 100.000.000 litros de diesel se distribuyeron en las estaciones de energía de Gaza. 10.544 pacientes residentes en Gaza y sus acompañantes recibieron tratamiento médico en Israel.
Esas cifras reflejan solo parte de la ayuda humanitaria provista al pueblo de Gaza. Pero, así y todo, Israel es el conveniente chivo expiatorio para la situación en Gaza. Sin embargo, la verdad esta y se manifiesta. La complicada situación en Gaza es resultado directo de la ocupación terrorista de Hamas”.La embajadora apuntó que la complicada situación en Gaza es resultado directo del continuado rechazo, por parte de Hamas, de las obligaciones establecidas por la comunidad internacional, a saber: reconocimiento de Israel, renuncia a la violencia y aceptación de los acuerdos previos. La complicada situación en Gaza es el resultado del actual cautiverio de Gilad Shalit en manos de Hamas, a quien le son negados sus derechos humanos, incluyendo el acceso al personal humanitario internacional.
Por último, aseguró que “Más allá de Gaza, el Margen Occidental ofrece una alternativa de futuro. Como resultado directo de la cooperación económica y en materia de seguridad israelí-palestina, la vida para los palestinos e israelíes continúa mejorando. Sin embargo, los obstáculos permanecen. La violencia y el terrorismo son desafíos siempre presentes. Israel está profundamente consternado por ver que, una calle en Ramallah recibió su nombre en honor a Yehiya Ayash, cerebro terrorista de Hamas, responsable del asesinato de cientos de civiles israelíes inocentes: hombres, mujeres y niños”.

MEMORIA DE UN SOBREVIVIENTE


El hombre que me hizo llorar
Por Jack Fuchs *

En este tiempo, el de mi último tramo, tras luchar incansablemente por casi setenta años con mi memoria, como siempre, los recuerdos me ganan, toman la palabra, se inmiscuyen en mis sueños, dominan mi vigilia. Las fechas, nuevamente, hacen de las suyas. Otro 19 de abril. Otro aniversario del Levantamiento del Ghetto de Varsovia. Pasaron 67 años. Otro aniversario que me sacude.
Hoy se me hizo presente el fantasma de un hombre. Un hombre que vivía, junto con su familia, allí donde yo vivía. En Lodz, mi ciudad perdida. Ellos, en el tercer piso y nosotros, mis padres, mi hermano, mis dos hermanas y yo, en el segundo. Lo conocía muy bien y jugaba diariamente con sus hijos en nuestro patio. Aquel patio lleno de historias, fantasías, aromas, emociones.
Esos años, 1937, 1938, estaban heridos de escasez, pobreza, hambre. Pero nosotros aún así jugábamos. Fue ese el momento en el que aquel hombre decidió emigrar a la Argentina. Un país que prometía abundancia, un futuro. El partió solo. Y con el esfuerzo de su trabajo procuraba arrancar a su familia de las penurias. Yo tenía once o doce años por ese entonces. Ellos tenían tres hijos, dos niñas y un niño. Aquel primogénito, yo lo recuerdo muy bien, tenía síndrome de Down, y le hacíamos la vida imposible, en el patio, jugando con él. Siempre venía a mi casa y se ponía al lado de mi padre, quien lo protegía de nuestras inocentes travesuras.
El hombre, a la distancia, luchaba por reunir a su familia en la nueva tierra. Ellos, mientras tanto, se alimentaban con los manojos de ilusiones que recibían en cada carta. Quimeras que, al poco tiempo, empezaron a vacilar cuando el cónsul, en Varsovia, privó de la visa a ese hijo marcado como “indeseable”. Pero siguieron luchando en un intento desesperado por conseguir aquello que le negaban. El, desde Argentina, y ella clavada a su tierra. ¿Qué madre podría dejar a un hijo condenado al abandono?
Mientras tanto, el calendario seguía su implacable curso. Nadie podía imaginar aquello que se avecinaba. Y no pasó mucho tiempo para que la ocupación nazi diera su estocada a Polonia y un poco más, para sufrir las consecuencias del encierro en el Ghetto. Confinados, todos nosotros, a la hambruna y la miseria extrema, entre muros y púas, seguíamos jugando. Y, cuando pensábamos que lo peor ya nos había atravesado, Treblinka se llevó, entre muchos, a estos queridos vecinos, a mis amigos y compañeros de juego. Todos ellos murieron. La madre y sus tres hijos.
Y más tarde, Auschwitz nos borró a nosotros de Lodz, arrojándonos brutalmente a la condición de infrahumanos. Nunca más volví a ver a mi familia. Todos murieron. Y así, huérfano, me lanzaron con salvajismo a Dachau. La pesadilla parecía no terminar.
Hasta que al fin, en mayo de 1945, volví a nacer, en una soledad indescriptible. Todo había terminado. Todo. Ahora podía dar vuelta la página y sumergir aquel infierno en el río Leteo. Lo único que tenía era mi cuerpo enfermo y desnutrido, mi dignidad y muchos fantasmas. Lo único que deseaba era empezar de nuevo. En Argentina, una tía me esperaba dispuesta a ocuparse de mi humanidad. Sin embargo, sin saber por qué, yo me negué a ir. Y así la vida me llevó a los Estados Unidos. En ese tiempo no pensaba en los porqués. Todo estaba sepultado bajo un manto de sinrazones. Simplemente me decía: “No quiero ir. Punto”. Debieron pasar muchos años y muchos divanes para que me percatara del miedo que en aquel entonces había tenido, de enfrentar las preguntas que mi tía podría haberme hecho. ¿Qué pasó con tu mamá? ¿Y con tu papá? ¿Qué, con tus hermanos? ¿Y tus primos? Yo me había negado, tajante, a exhumar esos recuerdos sin lápida.
Recién diez años más tarde logré romper el tabú y emprendí la visita a aquella tía que tanto me había esperado. No hizo ninguna pregunta, no hubo ningún reproche ni lágrimas. La única evocación que trajo fue la de aquel hombre. “Aquí hay un tal Scherer –me dijo ella—, ese hombre que dejó a la familia ¿te acuerdas?” De repente se agolparon en mi mente un cúmulo de imágenes que suponía enterradas. Yo lo recordaba perfectamente. Su rostro. Su historia. Además de mi tía, él era el único testigo que quedaba de todo lo perdido. Y eso me impulsó a encontrarlo. Fue así que hallé a un hombre taciturno, abandonado y casi en la miseria. Vivía en una habitación, solo, sin ayer y sin mañana. Nos saludamos algo cohibidos. Era una gran conmoción encontrar a alguien que hubiese conocido a mi padre y a mi madre. E indudablemente para él también, que yo hubiera conocido a su señora y a sus tres hijos. Nuestras miradas eran esquivas. No podíamos articular palabra. Entre ambos parecía haber un profundo abismo de silencio. Yo tenía mucho para decir. Para preguntar. Y al mismo tiempo no había nada de qué hablar. Porque ¿qué preguntas le iba a hacer? ¿Qué nos podíamos contar, si ya sólo con vernos aparecía lacerante nuestra historia? Nuestro mutismo gritaba el vacío.
Apenas salí de allí, la inmensa congoja que había estado guardada en el fondo de mis entrañas desbordó en un llanto descontrolado. Yo pensaba que nada de lo pasado había subsistido. Pero ese día algo cambió. Yo nunca había derramado lágrima alguna. Nadie conocía mis heridas. Me había encargado de construir un poderoso dique que, durante años, se mantuvo firme, encerrando mis tan dolorosos recuerdos en un lugar olvidado. Este hombre fue el único que me hizo llorar. Y cada vez que lo veía, el llanto me invadía, incontenible, sin palabras. Sólo gemidos sordos resquebrajando mi muralla.
Ultimamente recuerdo los nombres de sus hijos: Abrahamek, Yakhna y Raskeh y el de la madre de ellos, Rushka. Era una mujer delgada, baja y se ganaba el pan haciendo ojales. La pila de camisas que llevaba, cada día, sobre su cabeza era más grande que ella. Trabajaba incansablemente. Y tenía a los chicos cuidados, impecables. Los recuerdo a todos vívidamente y cuando los evoco, puedo ver calcada a mi propia familia.
Hoy, después de los tantos ¿porqués? que me he atrevido a formular puedo comprender. Cada vez que veía a este hombre, ese que me hizo llorar, revivía a mi padre y lo volvía a perder. Me veía a mí mismo. Veía al sobreviviente. Cada vez que veía a este hombre, lloraba a mis difuntos. Cada una de las lágrimas que derramé les dio mortaja y los veló. Y hoy, con mis recuerdos, levanto sus lápidas. Los duelo.

* Con la colaboración de Viviana Kahn.

EN ALEMANIA EN EL CASTILLO DE WEWELSBURG


INAUGURAN UN MUSEO SOBRE LAS SS
(CLARIN - 19/04/10)


Las leyendas cuentan que Heinrich Himmler soñaba con que ese imponente castillo triangular del siglo XVII fuera su propio Camelot, el lugar donde el jefe supremo de la guardia de élite de Hitler se reuniría con sus doce generales, todo bajo una cúpula circular y en torno de una llama eterna.
Ahora, el castillo que durante el nazismo adquirieron las SS con la idea de convertirlo en su centro espiritual y de mando ha reabierto sus puertas como el primer museo del mundo dedicado al temible "escuadrón de protección".
La Schutzstaffel (SS) fue la guardia de élite nazi que nació como un pequeño cuerpo de seguridad y en su momento llegó a tener hasta un millón de miembros y fue responsable de muchas de las peores atrocidades del régimen.
El museo que acaba de abrir sus puertas en el castillo de Wewelsburgo, tras una inversión de 10 millones de dólares, contará esa historia a través de objetos emblemáticos como el diario de Himmler, con su caligrafía enredada, los anillos de calavera que llevaban los oficiales y otras mil piezas.
Según las autoridades, exhibir todos esos objetos junto a fichas históricas sobre los crímenes nazis evitará cualquier tipo de glorificación de las SS.
También han subrayado que aplicarán el derecho de admisión y prohibirán expresamente el uso de cualquier distintivo o saludo nazi.

PROFUNDA PREOCUPACION ANTE ENCUESTA EN INGLATERRA



El 32 por ciento de los estudiantes musulmanes británicos considera que asesinar en nombre del Islam está justificado, según un sondeo de la consultora inglesa YouGov.
El estudio, comisionado por el “think-tank” Centro para la Cohesión Social, indicó además que el 40 por ciento de los estudiantes musulmanes está de acuerdo con la introducción de la ley islámica (sharia) en Gran Bretaña.
Un tercio de los entrevistados dijo que está a favor de un califato islámico mundial y un 54 por ciento apoyó la idea de un partido político musulmán en el Parlamento británico.
Según el sondeo, un cuarto de los estudiantes musulmanes considera que el hombre y la mujer no son iguales ante los ojos de Allá, mientras que el 25 por ciento dijo que tiene poco o nada de respeto a los homosexuales.
“Estos resultados son profundamente alarmantes”, declaró Hannah Stuart, coautora del informe.
“Estos estudiantes universitarios serán los futuros líderes de sus comunidades. Sin embargo, un número significativo de ellos parece apoyar creencias que contravienen los valores democráticos liberales”, concluyó.


En USA también comienzan a alinearse del lado del Islam. Unos carteles publicitarios colocados en el transporte público han sido retirados por su ‘ofensa’ a los musulmanes.
En concreto, se trataba de una campaña de la organización “Stop the Islamization of America” (SIOA) en la que se ofrecía ayuda a ex-musulmanes amenazados por dejar “la religión de paz” que ,como nuestros lectores ya conocen, puede suponer la pena de muerte para ellos.
En los carteles como muestran las fotografías, podían leerse lemas tan simples como “¿Fatwa sobre tu cabeza? ¿Es tu comunidad o tu familia una amenaza para ti”? ¿Dejando el Islam?”, y, tras las preguntas, se animaba a los interesados a dirigirse a la web refugefromislam. com.
La organización “Stop the Islamization of America” (SIOA) era la responsable de la exhibición en los autobuses de los anuncios que una organización islámista pidió que se retiraran por promover la “intolerancia y alimentar la discriminación contra los musulmanes de Florida”.
Inmediatamente, el Consejo de Relaciones Islámico-estadounidense (CAIR) se ha felicitado por la retirada de los carteles argumentó que promocionaban el odio contra el Islam.
Los anuncios se exhibían desde el pasado martes en autobuses públicos de Florida

CONSTANTE EMIGRACION EN LA COMUNIDAD JUDIA


Los últimos judíos en Marruecos
BEATRIZ MESA. MARRAQUECH


El éxodo de la población judía marroquí se siente en el barrio de Mellah, en Marraquech. Se levantó hace 500 años para reagrupar a esta comunidad y aislarla de los musulmanes con el fin de evitar conflictos. La judería sigue hoy en pie, y los comercios son los mismos, aunque mucho más deteriorados y sin apenas hebreos. Pocos se acuerdan de Moualy Abdallah Al-Ghalib Billan, quien mandó construir esta pequeña ciudad –tras la expulsión de los judíos de España– rodeada de una imponente muralla con solo dos puertas de acceso.Mellah parece haberse estancado en el tiempo. Estrechas callejuelas sin asfaltar sobre las que hay que caminar sin levantar la vista del suelo por los inesperados agujeros. Los edificios son altos, pintados en colores cálidos, y las paredes, la mayoría descascarilladas, dan la apariencia de un viejo barrio histórico que nunca ha sido renovado. Está literalmente abandonado comparado con la cuidada Medina de Marraquech. Solo hay que ver las montañas de basura acumuladas en las faldas de las casas y cerca de las alcantarillas donde merodean felices los gatos.«Cuando era niño, al caer la noche los soldados marroquíes cerraban las puertas de este barrio para no mezclarnos con los musulmanes», recuerda Halioua Mouchi. Sentado en su pequeño comercio de tejidos, prepara la especia para el té. Declina hablar del pasado y casi del presente. El conflicto de Oriente Próximo tiene consecuencias sociales para los judíos de cualquier parte del mundo. «Paz y paz, eso es lo que queremos. Siempre he convivido con los musulmanes con respeto, pero lo que está pasando en Israel crea tensión entre nosotros», se lamenta Mouchi, comerciante desde que era un niño, siguiendo la estela de su familia. Ahora tiene 51 años, y desde la partida de gran parte de la población judía de Marruecos tras la creación del Estado de Israel en 1948, la práctica de su religión y sus costumbres se lleva a cabo con dificultad.La sinagoga de Mellah no tiene rabino para los 150 judíos que aún permanecen en este barrio y sus alrededores. «Nunca salimos fuera a comer porque nosotros solo podemos tomar lo que lleve etiqueta kósher», explica la esposa de Mouchi, Esther Pérez. Kósher significa apto o puro en hebreo; ningún producto puede ser ingerido si no está garantizado que respeta los preceptos religiosos del judaísmo. Peréz ha tenido que enviar a sus hijos a una universidad europea, en una residencia judía, para que la práctica de la religión no se vea resentida. Sin embargo, reconoce cierta impureza en su ropa. Lleva pantalones, una camisa estrecha y el pelo descubierto. «Las mujeres hebreas están obligadas a llevar faldas por debajo de las rodillas y una especie de peluca», comenta entre risas.
Las cifras
La familia Mouchi, pese a la presión sionista, nunca tuvo la intención de instalarse en Jerusalén. «Solo vamos de vacaciones», explica. Según David Toledano, secretario general de la comunidad hebrea de Rabat, «antes de los años 40, la población judía marroquí era de 280.000. Después de la creación del Estado de Israel, más de 90.000 se marcharon a la tierra prometida por la Torá; la segunda ola se produjo con la independencia de Marruecos en 1956». Ahora quedan unos 5.000 judíos. Tres tenderetes más abajo, se alza otro comercio de tejidos que desde hace 40 años regenta Hananya Azoulay. Lleva la kipá (un pequeño gorro) y su mujer, Esther, también ortodoxa, luce falda larga y una peluca que le cubre el pelo. «Somos pocos, apenas quedan comerciantes, la mayoría están retirados o se han ido de Marruecos. Los que ves aquí son todos musulmanes», comenta Esther, que prefiere no dar el apellido. Se queda con la vista puesta sobre el cuaderno y decide no continuar con la entrevista. Por miedo. Sus hijos acaban de marcharse a Europa y EEUU para enseñar el hebreo en las escuelas. Son los últimos judíos emigrados.

EURPA ANTE EL VELO ISLAMICO



Las instituciones ceden a la presión islamista y después de 20 días, Najwa, alumna de 4° de ESO, ha podido volver a su clase.
Najwa dejó de asistir a clase porque profesores del centro impidieron que entrara por incumplir el artículo 32 del reglamento de interior del centro, que especifica que “en el interior del edificio no se permitirá el uso de gorras ni de ninguna otra prenda que cubra la cabeza”.
Una sola norma para todos
A una compañera, Marta, le parece “injusto que ella pueda llevar la cabeza tapada” y ellas no puedan. “Por la misma que ella lleva un velo, yo mañana vengo con una pamela y no me pueden decir nada, aquí somos todos iguales”, ha indicado, y se ha preguntado “quién asegura que en un examen no pueda estar copiando con un pinganillo”. “Éste es un colegio laico y el pañuelo es un símbolo religioso y no se puede llevar”, ha apostillado.
Un ejemplo, el caso de Amberes
La libertad y la lucha contra el totalitarismo ha llegado a Amberes, Bélgica, donde se prohibirá el uso del velo islámico en todos los colegios a partir de septiembre de 2010 según ha decidido el Consejo de Enseñanza de la comunidad flamenca.
La posible prohibición del velo, que dependía de la decisión del Consejo de Enseñanza flamenco, ya originó intensas protestas el pasado fin de semana y suscitó una manifestación en una escuela del barrio de Hoboken, a pesar de la prohibición expresa del alcalde de Amberes, Patrick Janssens, de que las protestas se produjesen en los alrededores de las escuelas.
Amberes ya prohíbe vestir la “hiyab” al personal de su Administración pública.
Amenazas en España
En nuestro país se comienzan a canocer las estrictas “leyes” que obligan a las mujeres a llevar el velo islámico. Fatima Ghailan, musulmana de 31 años, nacida en Marruecos, trabaja, conduce y no lleva velo. El imán de la localidad, Mohamed Benbraim, parece estar de acuerdo sólo con lo primero.
El acoso del imán hacia la mujer ha llegado a tal punto que el juzgado de instrucción número 1 del Vendrell le ha imputado por los delitos de amenazas, coacciones y calumnias. La Fiscalía ha solicitado para Benbraim cinco años de cárcel; cuatro para su mano derecha, el presidente de la Asociación Islámica de Cunit, Abderraman El Osri, acusado de coacciones y calumnias: y dos para la esposa y la hija del imán, Zohra Ahmaddach y Haffsa Ben Brahim, acusadas de coacciones.
El caso pone de manifiesto la existencia de tensiones entre musulmanes por imponer un islam extremista. Las autoridades consideran Tarragona el principal vivero en España del salafismo, corriente que profesa Benbraim.
Francia prohibirá el burka en todos los servicios públicos
Los diputados franceses han propuesto prohibir el ‘burka’ en los servicios públicos. Pretenden elaborar una “resolución parlamentaria” sobre el uso del velo islámico.
En Francia hay casi 2.000 mujeres que usan el ‘burka’ y se prohibiría llevarlo en todos los servicios públicos como en la administración, en hospitales, transportes o escuelas públicas.
El presidente de la misión parlamentaria, el diputado André Gerin, ya avanzó la semana pasada el contenido del informe presentado, al argumentar que cubrirse el rostro de esa manera “significa la negación de la identidad, de la personalidad”.
El diputado ha declarado que tras investigar la cuestión, “el problema es más grave de lo que creía”. Gerin ha puesto como ejemplo que en ciertas empresas se han implantado normas sobre la vestimenta de las mujeres, que en algunas escuelas las niñas están exentas de hacer gimnasia y que en los hospitales algunos hombres que acompañan a mujeres con velo exigen que las atiendan doctoras.
Prohibido en Italia
En Italia, al igual que en Francia, estará prohibido usar el burka, el velo de origen afgano que usan algunas mujeres musulmanas y que las cubre completamente, asegura la ministra de Igualdad, Mara Carfagna.
“El burka no es una libre decisión de las mujeres, sino un signo de clara opresión”, declaró Carfagna en una entrevista publicada este miércoles en el diario La Stampa.
Dijo esperar que la decisión francesa de vetar el burka pueda servir de impulso en Italia, donde el Parlamento discute una propuesta de Souad Sbai, presidenta de la asociación de Mujeres Marroquíes en el país europeo.
En la iniciativa se pide incluir al velo integral entre los indumentos, como pasamontañas o cascos, vetados porque hacen imposible la identificación de una persona.
La ministra de Igualdad insistió en que el burka no es un símbolo religioso y que ello y ha sido reconocido por autoridades islámicas, sino un acto de humillación del hombre sobre la mujer.
“Prohibir el burka es un modo de ayudar a las jóvenes inmigrantes a salir del gueto en el que quieren confinarlas”, añadió. Aseveró que usar el burka o el nikab (otro velo integral) hace retroceder las manecillas de la emancipación femenina en Italia. Carfagna destacó que junto al veto del velo integral podrían ser potenciados los centros que protegen a mujeres acosadas por musulmanes.

LOS DERECHOS HOMOSEXUALES EN EL MUNDO ISLAMICO



Ha nacido la primera revista impresa de temática homosexual del mundo musulmán: Mithly (“gay”, en árabe). Lo publica en la clandestinidad el colectivo Kifkif, con una pequeña tirada de sólo 200 ejemplares. La revista ya existía en formato electrónico; publicada íntegramente en árabe, en sus páginas se habla de la lucha civil de los homosexuales en los países musulmanes, además de cultura, política, etc.
La novedad no es la revista en sí, puesto que ya existían numerosas publicaciones electrónicas de este tipo, sino su aparición en papel. Es la primera vez que se imprime una publicación que defienda los derechos homosexuales en el mundo islámico; este hecho ha provocado ya virulentas reacciones entre los sectores más radicales, que desde diferentes ámbitos sociales y desde la prensa están ya solicitando el cierre inmediato de la publicación y el enjuiciamiento de sus autores. No olvidemos que en Marruecos, como en la mayoría de los países musulmanes, la homosexualidad es un delito penado con la cárcel.
La aparición de esta revista no implica, ni mucho menos, que se vislumbren cambios políticos o legales en Marruecos con respecto a la consideración de la homosexualidad; lo que sí denota es un cambio en la sociedad, que poco a poco se va abriendo más a estas cuestiones.

VUELVE LA SEGURIDAD EN CISJORDANIA


La represión policial empaña la gestión palestina en Cisjordania
RICARDO MIR DE FRANCIA, JERUSALÉN


El envoltorio parece digno de elogio. La seguridad ha vuelto a Cisjordania, la economía repunta tras una década ruinosa y una gestión más profesional y transparente se impone en los oscuros despachos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). El artífice de esta incipiente revolución, el primer ministro Salam Fayad, cuenta con el respaldo de Europa y EEUU. Algunos desde Israel incluso le comparan a David Ben Gurion, el hombre que proclamó oficialmente el Estado judío en 1948. Con el viento de cara, Fayad aspira a declarar un Estado palestino en el 2011. ¿Pero a qué precio? Sus futuras instituciones se levantan a costa de una represión feroz en la calle. La oposición política es el gran caballo de batalla del Gobierno de Ramala. Todo lo que huela a Hamás o a islamismo está en el punto de mira. Pero también aquellos que cuestionan la legitimidad de la ANP o se manifiestan contra Israel sin el consentimiento de la autoridad. Para reprimirlos, todo vale. Arrestos, torturas, purgas en la burocracia, desprecio a los tribunales civiles o golpes de timón en las onegés. «Vamos hacia un estado policial. La gente tiene miedo y, cada vez más, piensa que esta autoridad no es la suya», opina Shawan Jabarin, el director de la organización de derechos humanos Al Haq. FILTRO DE SEGURIDAD
En el 2009, la ANP estableció un filtro de seguridad sobre el empleo público. Dejó en manos de los servicios de inteligencia y la Seguridad Preventiva la potestad para purgar el funcionariado. «Al menos 2.000 personas han sido despedidas desde entonces, sobre todo, profesores, imanes y empleados ministeriales», explica Jabarin. En algunos casos bastó que el funcionario tuviera algún pariente cercano a Hamás para acabar en la calle. «No hablamos de incompetentes. Muchos eran profesionales distinguidos y la prueba es que recibieron más tarde cartas de agradecimiento de sus jefes», añade desde su sede en Ramala.La guerra encubierta contra Hamás comenzó tras su triunfo electoral en el 2006, pero se agudizó después de que los islamistas expulsaran a las fuerzas de la ANP de Gaza un año más tarde. El instinto de supervivencia y el ánimo de revancha ha marcado desde entonces la política del presidente Mahmud Abbás en Cisjordania. Descabezada por Israel durante la segunda Intifada, la policía palestina es hoy la reina feudal de Cisjordania. «Actúan con arrogancia y con un desprecio absoluto por la ley», afirma un abogado de Hebrón. En las cárceles hay al menos 500 presos políticos, incluidos 17 periodistas, según varias onegés. Los detenidos se pudren sin juicio ni cargos. En algunos casos el Tribunal Supremo ordenó la puesta en libertad de algunos presos pero, días más tarde, fueron de nuevo detenidos y condenados por un tribunal militar. MÉTODOS DE LA STASI
«Durante años luchamos contra las detenciones administrativas de Israel y hoy la ANP hace lo mismo», explica Bassem Eid, activista de derechos humanos. Eid compara los métodos de la policía palestina con los de la Stasi, la policía secreta de la antigua Alemania comunista. «Se está coaccionando a cientos de civiles para que ejerzan de confidentes e informen sobre las actividades de sus vecinos», dice. Todo escuece mucho más al ver como la coordinación con el Ejército israelí en temas de seguridad alcanza niveles sin precedentes o al recordar que un general de EEUU, Keith Dayton, lleva cinco años formando a las fuerzas especiales palestinas en Jordania y Jericó. «Abbás y Fayad le están haciendo el trabajo sucio a Israel», opina el abogado de Hebrón. Un bocado difícil de tragar tras 43 años de ocupación militar.

LA MEMORIA DEL HORROR NAZI


Buchenwald: la despedida de un escritor al infierno del Holocausto

Jorge Semprún, brillante autor madrileño de 86 años, rememoró el infierno nazi en el campo de concentración donde estuvo preso. Lo cuenta uno de los más prestigiosos periodistas de España.
Juan Cruz Ruiz. Especial para Clarín

Buchenwald, el campo de concentración nazi en el que estuvo preso el escritor español Jorge Semprún, ahora de 86 años, tenía una horripilante rutina que el autor de La escritura o la vida contó así en ese libro memorable sobre su experiencia en este vértice terrible del "triángulo del infierno nazi": "Podría contarse", escribe Semprún, "un día cualquiera, empezando por el despertar a las cuatro y media de la madrugada, hasta la hora del toque de queda: el trabajo agobiante, el hambre perpetua, la falta permanente de sueño, las vejaciones de los Kapos, las faenas en las letrinas, la schlage [las torturas] de los S.S., el trabajo en cadena en las fábricas de armamento, el humo del crematorio, las ejecuciones públicas, los recuentos interminables bajo la nieve de los inviernos, el agotamiento, la muerte de los compañeros, sin por ello llegar a rozar lo esencial ni desvelar el misterio glacial de esta experiencia, su oscura verdad radiante: la ténèbre qui nous était éclue en partage. Que le ha tocado en suerte al hombre, desde toda la eternidad. O mejor dicho, desde toda su historicidad".Si se visita Buchenwald en tiempo invernal esa descripción alcanza los niveles más tremendos de metáfora del sufrimiento humano. En La escritura o la vida Semprún describe el 11 de abril de 1945, cuando dos soldados, judíos norteamericanos, fueron a liberarles del atroz confinamiento; en Buchenwald era primavera y nevaba hasta los huesos. 65 años más tarde, como si la meteorología se uniera a estos fastos grisáceos de la conmemoración, el día, que había sido soleado la víspera, se vistió del mismo luto oscuro que entonces los presos y sus liberadores compensaron con el júbilo de la libertad. Ahora, otra vez, nevaba ligeramente, pero el frío calaba los huesos y dañaba como un disparo de nieve. Los que estábamos allí, asistiendo como advenedizos a la conmemoración del final de aquel desastre que tuvo durante años ateridos y atemorizados y torturados a miles de jóvenes antifascistas o resistentes, y a novecientos niños, teníamos vergüenza de declarar nuestro propio frío; así que, ateridos, asombrados por la historia y aterrorizados por lo que André Malraux llamaba "el Mal contra toda fraternidad", miramos maravillados como gente de 86 años (la edad de Semprún y de otros compañeros suyos) y aún más viejos (había un austríaco de 104 años) asistían impertérritos a la recuperación de una memoria que debe infligirles un nuevo dolor.Se lo pregunté a Semprún unos días después: cómo se sintió. Él había pronunciado, de pie derecho, a pesar de los dolores que acompañan ahora sus piernas de andarín cansado, un discurso extraordinario, comprensivo con la historia pero rabioso porque se haya producido, generoso con el futuro pero ardiente defensor de la memoria del pasado, para que no se repita. Lo observé durante largo rato, mientras otros asistentes a esta conmemoración de los 65 años de la libertad en Buchenwald decían sus propios parlamentos; se arreglaba su abrigo oscuro, se ajustaba una manta de manchas blancas y negras que tenían todos los supervivientes del campo, y miraba con una atención que se parece a su literatura: minuciosa, dubitativa pero firme, sus ojos vivos fijándose en cada detalle como si estuviera cazando una presa difícil que luego será un dato o una emoción de la memoria en sus libros.¿Cómo se sintió? Me lo dijo unos días después, cuando ya estaba en su casa de París, habiendo sufrido aquella inclemencia del tiempo en Buchenwald, donde un día sufrió la inclemencia de la historia. Dijo: "Sentí una mezcla de emoción y de horror. Como si me preguntara qué hago yo aquí, en un lugar donde lo paso muy mal, y donde lo paso mal. Pero aquí también, me dije, inauguré mis veinte años, aquí en cierto modo comenzó mi vida, o comenzó de nuevo, y aquí decidí una lucha que ya fue la lucha de mi vida. O sea que sabía que estaba en contacto con un recuerdo áspero, difícil, pero allí está mi memoria, cómo no ir a Buchenwald".En la memoria de lo que dice hay un texto escalofriante que escribió Semprún unos días antes de este último viaje a Buchenwald. Lo publicó primero en Le Monde de París, y después lo publicó El País de Madrid; en él explicaba el escritor que fue guionista de Costa-Gavras y de Yves Montand, resistente, comunista militante y clandestino en su país de nacimiento, España, en cuyo Gobierno socialista, ya en democracia, fue ministro de Cultura., en él explicaba que sería la última vez que iba a Buchenwald, donde estas conmemoraciones se hacen cada cinco años. Y así era de escalofriante su confesión, que sus amigos y los que no le conocen recibieron como la carta de despedida de un testigo del siglo XX: "Por última vez, pues, el 11 de abril, ni resignado a morir ni angustiado por la muerte, sino furioso, extraordinariamente irritado por la idea de que pronto ya no estaré aquí, en medio de la belleza del mundo o, por el contrario, en su grisácea insipidez -que en este caso concreto es la misma cosa-, por última vez, diré lo que creo que tengo que decir".Lo dijo. Fue escalofriante. Antes que él habían hablado los políticos de Alemania y de Weimar; en aquel paisaje atormentado por la historia pero embellecido por la memoria de Goethe, que paseó por estos parajes derrotados por la inclemencia de la maldad humana, la voz de Semprún sonó firme y grave, doblemente histórica, porque lo que decía estaba cincelado por una sinceridad que nacía de la misma emoción que aquella frase sobre su despedida de Buchenwald e incluso de la vida. Dijo Semprún, en su homenaje a los dos jóvenes soldados norteamericanos judíos que el 11 de abril de hace 65 años llevaron al campo la noticia de la libertad: "[No] sabemos lo que pensaron los dos americanos al bajarse del jeep y contemplar la inscripción en letras de hierro forjado que se encuentra en la verja del portal de Buchenwald: Jeden das Seine. No sabemos si tuvieron tiempo de tomar nota mentalmente de tamaño cinismo, criminal y arrogante. ¡Una sentencia que alude a la igualdad entre seres humanos, a la entrada de un campo de concentración, lugar mortífero, lugar consagrado a la injusticia más arbitraria y brutal, donde sólo existía para los deportados la igualdad ante la muerte".Y culminaba su discurso, alzado sobre sus piernas doloridas, aterido de frío, pero sin guantes, firme la cabeza blanca ante la mirada de los que, como él, fueron heridos por la misma ignominia: "Hoy, tantos años después, en este dramático espacio del Appelplatz de Buchenwald. En la frontera última de una vida de certidumbres destruidas, de ilusiones mantenidas contra viento y marea, permítanme un recuerdo sereno y fraternal hacia aquel joven portador de bazooka de 22 años".Él era ese joven portador, y como los demás liberados por estos judíos norteamericanos a los que rindió homenaje recorrió lleno de júbilo lo que ya era el escenario difícil pero gozoso de la posguerra.Cómo no iba a volver Semprún a Buchenwald. Lo encontré el día anterior, en el aeropuerto de Francfort; había hecho un viaje más o menos placentero desde París, pero desde el avión hasta la salida de los pasajeros el autor de El largo viaje pasó un verdadero calvario, como le ocurrió a la vuelta, porque ya sus piernas no están para estos trotes. Pero ahí estaba. Le recibía una joven historiadora del infierno nazi, Johanna Wensch, nieta de nazi y por ello -eso me lo dijo-interesada en saber qué pasó por aquellas mentes para participar en el infierno. "Pasó la cobardía", me dijo, y explicó su trabajo actual, organizando exposiciones para contar la ignominia a las generaciones que tienen su edad o menos: "Conmemorar", me dijo, "conduce a la amistad", a la comprensión. Y para conmemorar venía Semprún, es decir, para afirmar, desde la memoria, la voluntad de rectificación que tiene la historia. Se encontró con un centenar largo de sobrevivientes, entre los cuales estaban dos españoles, un cordobés, Virgilio Peña, que ahora tiene 96 años ("más años que un olivo"), y un asturiano de Pola de Siero, Vicente García, de 86 (como Semprún); entonces eran antifascistas, republicanos españoles; después de Buchenwald uno fue carpintero y el otro se hizo maestro albañil.Virgilio cuenta el júbilo de aquel 11 de abril, Vicente tiene en la solapa el emblema de los supervivientes de Buchenwald: ese emblema recuerda el heroísmo de un antifascista alemán que se negó a delatar a compañeros saboteadores, y por ello fue ajusticiado por los nazis. En el pin que me regala está el número de aquel preso: 178.284, sobreimpreso junto a las barras del uniforme de los cautivos y el triángulo rojo sobre el que se imprimían las iniciales de las nacionalidades de los cautivos. Ellos tenían una S, de España. Eran rojos españoles, así los llamaban.Después de este último viaje a Buchenwald le pregunté a Semprún qué significa hoy este emblema que ahora supone la memoria que ellos vivieron allí. Y me dijo: "Fueron experiencias terribles, y las más terribles ocurrieron en los campos de Polonia. Pero todos, Buchenwald también, por descontado, son símbolo de la opresión que se sigue haciendo en el mundo y no sólo por razones de raza, como ocurría aquí mayormente. Y Buchenwald, no lo olvidemos, no fue sólo campo nazi: luego fue campo estaliniano, aquí hizo sus represiones el régimen de Stalin, y fue campo de concentración de la República Democrática Alemana. De modo que esta es una metáfora muy completa del horror que desata el Mal. Pero lo que aquí se aplica se ha aplicado y se aplica en muchas partes del mundo. Los argentinos pueden encontrar su Buchenwald, los españoles lo tenemos en la memoria, los chilenos lo tienen también cercano. Estos días en Buchenwald me encontré con una chica chilena que estudia el pasado terrible que representa este campo. Y le pregunté qué hacía aquí. Me dijo: 'Aquí puedo comprender también lo que nos pasó en Chile'."La memoria es la vida. Cuando dejé Buchenwald, aterido aún de frío, unos jóvenes alemanes se iban también, y llevaban en la capota de sus coches, ondeando, dos banderas republicanas españolas. Pasa el tiempo, pero la memoria siempre está ondeando, como la escritura de Semprún, como La escritura o la vida. Esa memoria, ese libro, aquella gente, es lo que nos impedía decir que sentíamos frío en la atmósfera gélida del campo de concentración. Daba como vergüenza ser tan humanos en un lugar en el que hubo tantos héroes.

VIDEO DE LOS 62 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA DEL ESTADO DE ISRAEL


ESTE VIDEO FUE REALIZADO EN HOMENAJE A LOS 52 AÑOS DE LA CREACION DEL ESTADO DE ISRAEL EN 1948 Y MUESTRAS ALGUNAS REALIDADES DE LA JOVEN NACION. HABLADA EN HEBREO ESTA SUBTITULADA AL ESPAÑOL. PARA VER EL VIDEO CLIQUEAR SOBRE EL SITIO: http://www.youtube.com/watch?v=RLV0gG_YI7k&feature=player_embedded

DIA DE RECORDACION Y DIA DE LA INDEPENDENCIA



IOM HAZIKARON Y IOM HAATZMAUT
DIA DEL RECUERDO A LOS CAIDOS Y DIA DE LA INDEPENDENCIA


Ayer al anochecer comenzó el 4 de Iyar en el calendario hebreo, 18/19 de abril en el gregoriano, vísperas del Día de La Independencia de Israel y es la fecha establecida por su Parlamento, como el día del Recuerdo a Los Caídos en todas las guerras y batallas (Iom Hazicaron Lejaialei Tzahal) que libró el Estado judío desde su creación en 1948 hasta el día de hoy. La totalidad de muertos israelíes que incluye a soldados y también civiles, hombres mujeres y niños víctimas de atentados terroristas, asciende a 22.682 personas.
Conforme a la ley, esta jornada que comienza la noche del 4 de Iyar y finaliza con el inicio del Día de la Independencia (Iom Haatzmaut), el 5 del mismo mes, fue decretada día de duelo nacional. Por consiguiente cierran todos los lugares de entretenimiento del país y las banderas se bajan a media asta y se encienden velas de recordación en todos los edificios públicos y sinagogas.
Asimismo, se congregan en los cementerios miríadas de deudos y se llevan a cabo actos de recordación estatales. A las 11 de la mañana, el estremecedor ulular de una sirena se escuchó en todo el territorio, y se detuvieron todas las actividades, para que los ciudadanos se pongan de pie durante 2 minutos, en memoria de sus caídos.
En Israel la vida es santificada y la muerte honrada.
El acto de homenaje y apertura se realizó en el Muro Occidental en Jerusalén, un vestigio del Gran Templo destruido por Tito en el año 70 del siglo I, conocido como el Muro de los Lamentos. Tito Flavio Sabino Vespaciano, el emperador romano, hizo tallar en el Arco del Triunfo en Roma, el candelabro judío de siete brazos denominado Menorá, como emblema de la destrucción del reino judío de Israel. Transcurridos más de 2.000 años de persecuciones, Cruzadas, Inquisiciones, pogromos y Holocausto, hogaño, en lo que se considera la mayor supervivencia de un pueblo, el candelabro representa con orgullo, la soberanía e independencia del actual Estado de Israel.
El candelabro de siete brazos siempre se identificó con el judaísmo y la religión de Israel. Moisés ordenó su construcción en el Tabernáculo y luego fue encendido en el Templo.
Cuando los fundadores del Estado de Israel pensaron en un símbolo, la Menorá, fue escogida. Esta fue rodeada de ramas de oliva, para testimoniar el anhelo de paz de sus habitantes.
Curtido a través de su milenaria historia, después de los períodos de tristeza y luto, el Pueblo Judío, mantiene la ilusión y la alegría por la vida.
La noche del 5 de Iyar, 19/20 de abril, comienzan los festejos del 62 aniversario de la creación del Estado de Israel moderno, que desde su fundación, fue atacado y hostigado por sus vecinos árabes con la intención de aniquilarlo. El descollante desempeño de la única democracia de Medio Oriente y sus logros científicos, tecnológicos, médicos, agroindustriales, etcétera, amerita ser explicado en varias enciclopedias. Ocho premios Nobel, son apenas una pequeña muestra del alto grado de eficiencia y desarrollo alcanzado por el joven país que paradójicamente, siendo un ejemplo con su aporte para la humanidad, es defenestrado por Estados primitivos y terroristas y su máximo exponente, Irán, pretende borrarlo del mapa.
Theodor Herzl, el judío húngaro fundador del sionismo político moderno, nacido el 2 de mayo de 1860 en Budapest, quien propuso que la solución al “problema judío” era la creación de un Estado judío independiente y soberano para todos los judíos del mundo, tuvo un ilustre predecesor.
El doctor Ben Weider, Presidente de la Sociedad Napoleónica Internacional, explica que el 20 de abril de 1799 en su proclama a La Nación Judía, Napoleón Bonaparte, Comandante en Jefe de las Armadas de la República Francesa en África y en Asia, se dirigía a los herederos legítimos de la Palestina: ¡ Israelitas, nación única que las conquistas y la tiranía han podido, durante miles de años, privar de su tierra ancestral, pero ni de su nombre, ni de su existencia nacional !
Napoleón tuvo la intención de crear el Estado de Israel, 150 años antes que los judíos tuvieran su Estado independiente. Sus ideas exaltaron el entusiasmo de todos aquellos que vieron en ellas la realización de la profecía bíblica según la cual los hebreos recobrarían un día la posesión de las tierras de sus ancestros. Esta proclama, produjo frutos. Dio nacimiento al sionismo al reforzar la idea de que era justo que los judíos recobraran una patria.
Ciento dieciocho años más tarde, en 1917, el Conde de Balfour, que era el jefe del partido conservador, declaró que Inglaterra debía ayudar al pueblo judío a recuperar su patria en Palestina, pero no fue sino 31 años más tarde, en 1948, cuando el Estado de Israel será reconocido por un voto de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La utopía de Herzl, publicada en 1902 en su obra Altneuland (la Vieja Nueva Tierra) donde presentaba al futuro Estado judío como ejemplo de nación moderna, democrática y próspera, está plasmada fehacientemente, en el ejemplar Estado de Israel.

DIA DE DOLOR Y DUELO EN ISRAEL


Israel recuerda a sus caídos antes de festejar su independencia

Israel recuerda desde esta tarde en numerosos actos solemnes a sus 26,653 militares caídos en guerras y civiles muertos en atentados terroristas, un día antes de festejar su creación hace 62 años.
Una sirena de un minuto de duración marcará el inicio del Día de la Recordación (Iom Hazikarón), con una ceremonia en el Muro de los Lamentos en Jerusalén, a la que asistirán entre otros el presidente, Shimon Peres, y el comandante en jefe del Ejército, Gabi Ashkenazi.
También acudirán familiares de los 22,682 miembros de las fuerzas de seguridad israelíes y de las "milicias judías" anteriores a la creación del Estado que perdieron la vida desde 1860.
La cifra, integrada principalmente por víctimas de las seis guerras que ha tenido Israel con sus vecinos árabes desde 1948, aumentó en 112 personas en los últimos doce meses.
En cuanto a los civiles muertos en atentados terroristas, el número asciende a 3,971, según datos oficiales.
La ceremonia principal tendrá lugar mañana en el cementerio militar de Har Herzl en Jerusalén, en la que participarán las principales autoridades, como el primer ministro Biniamín Netanyahu.
A esa hora, las sirenas volverán a sonar en todo el país, este vez durante dos minutos.
El Ejército y los organismos de seguridad israelíes están en estado de alerta y los palestinos en Cisjordania se encuentran sometidos a un cierre general en vigor hasta la medianoche del martes, cuando concluya la siguiente celebración, el Día de la Independencia (Iom Haatzmaut).

Fuente: EFE

DIA DE RECORDACION EN ISRAEL



Barak: el sacrificio de nuestros soldados no es en vano

AURORA

Hoy domingo, víspera del Día de Recordación, el ministro de Defensa, Ehud Barak (foto), habló en una ceremonia en la Universidad de Tel Aviv y dijo: "Las familias en duelo han pagado el más alto, casi inconcebible de los precios, pero su sacrificio en cambio de la seguridad, no fue en vano".
El ministro de Defensa agregó: "A pesar de todas las dificultades, Israel florece y prospera, y todos nosotros, como sociedad, debemos hacer todo lo posible para ser dignos de su (las familias de los caídos) sacrificio. Incluso ahora, después de 62 años de independencia, el Estado de Israel tiene la obligación de luchar, de defender su seguridad, y de ser fuerte".
"Estamos comprometidos a trabajar por la seguridad del Estado, sin restricciones, demostrando responsabilidad, coraje y sabiduría política en la lucha por alcanzar la paz deseada, en el marco de un acuerdo inclusivo regional en línea con la hoja de ruta y el concepto de dos estados para dos pueblos".
Y añadió: "Como ministro de Defensa, estoy convencido de que este acuerdo es vital para nuestra seguridad nacional y sólo así se asegurará una fuerte mayoría judía durante generaciones, con bordes bien delimitados, y poniendo fin al conflicto y la demanda".
Mientras tanto, el Ministerio de Exteriores celebró una ceremonia en memoria de 16 trabajadores propios que fueron asesinados en ataques terroristas. El ministro de Exteriores Avigdor Lieberman dijo: "Siento que no llegué a conocerlos personalmente, pero en el año que he estado en el Ministerio, estuve expuesto a la importante labor de los funcionarios de nuestras embajadas".
"En determinados casos", agregó Lieberman, "trabajan contra la hostil y falaz deslegitimación del Estado de Israel por parte de grupos extremistas y organizaciones, que estimulan el estallido de violentos ataques antisemitas, como los atentados contra diplomáticos israelíes y símbolos asociados con el Estado de Israel y el pueblo judío".
"Nuestra fuerza nacional es firme, y así como hemos abordado brutales ataques terroristas en el pasado, y defendimos sin temor el derecho del pueblo judío a vivir en la tierra de nuestros antepasados, hoy tenemos las herramientas y la capacidad para hacer frente a las amenazas desde dentro y desde fuera", concluyó el ministro
.

Cura argentino defiende a Hizboláh en visita a Líbano
EFE

El cura argentino Luis Farinello (foto), defendió hoy en Líbano a la organización terrorista libanesa Hizboláh y su lucha contra Israel, informó el grupo, que acogió al religioso sudamericano en su visita al país.
"Hizboláh es un movimiento nacional que defiende el Líbano y su pueblo y sin sus armas no hubiera podido liberar la tierra ocupada por Israel", en referencia al sur del país que estuvo ocupado por Israel, dijo el sacerdote después de entrevistarse con uno de los responsables de asuntos exteriores del Hizboláh, jeque Ali Daamuch.
Según informó Hizboláh en un comunicado, el clérigo conoció de primera mano la lucha del grupo terrorista contra Israel, que se retiró del sur del Líbano en mayo de 2000.
"Israel no desea la paz, prosigue su política agresiva hacia el pueblo palestino, ocupa su tierra, construye asentamientos y obra para judaizar Jerusalén", agregó el cura, quien en 2007 viajó a Irán junto con el provocador Luis D´Elía, para apoyar al gobierno iraní en el rechazo al pedido de extradición de la justicia argentina de 9 ex funcionarios iraníes, en el marco de las causas inconclusas por los atentados de la Embajada de Israel y la AMIA, realizados en 1992 y 1994 respectivamente.
Se preguntó "qué esperan los israelíes de los libaneses frente a sus agresiones. Solo las armas pueden hacerles frente", añadió.
Instó al pueblo libanés a "adherirse a esta opción y seguir defendiendo su país". "Si ustedes no lo hacen con su tierra, la de sus padres y antepasados y la de los lugares santos, se traicionarán a sí mismos", dijo.
La delegación argentina visitó el "dahia", nombre que reciben los barrios del sur del país considerados feudos de Hizboláh, en especial las áreas limítrofes con Israel y los campamentos de refugiados palestinos.

TESTIMONIO DE UNA MUJER ISRAELI

Miriam Peretz con sus hijos:abajo a la izquierda Eliraz Z`L y en la foto Uriel Z`L
MIRIAM PERETZ: ENTRE EL DOLOR Y LA ESPERANZA
Entrevista
Miriam Peretz perdió en marzo a su hijo Eliraz (31) que cayó en Gaza en un enfrentamiento con terroristas de Hamás. Miriam ya había sufrido una tragedia, cuando su primogénito, Uriel (22), cayó en 1998 en Líbano. Miriam habla del dolor, del duelo y de la esperanza que nunca hay que perder. Este año, cuando Israel conmemore, un día antes de Iom Haatzmaut, el Día de Recuerdo a los Caídos, serán varias las familias sumadas desde el año pasado al círculo del dolor. La tragedia más reciente fue la de la familia Peretz, cuyo hijo Eliraz cayó a fin de marzo en un enfrentamiento con terroristas de Hamás en la frontera entre la Franja de Gaza e Israel. Una granada le cayó dentro del chaleco anti-balas y explotó con él. Eliraz estaba casado y tenía cuatro hijos, el mayor de ellos de sólo 6 años, la menor de dos meses.Pero la familia ya había sufrido una tragedia cuando su primogénito, Uriel, cayó en 1998 en Líbano, un día después de haber cumplido 22 años. Cuando Miriam Peretz, su madre - que enviudó hace cinco años y tiene aún otros dos hijos varones y dos hijas - sepultó recientemente a Eliraz, dijo en el cementerio militar en el Monte Hertzel en Jerusalén, que no sabía a qué tumba ir primero.
En esta entrevista que nos concedió, habla del dolor y el duelo, pero también de la vida que continúa y la esperanza que nunca hay que perder.-
Miriam, dentro de pocos días Israel recuerda a sus caídos y un día después, sin tiempo para respirar, festeja un nuevo aniversario de su independencia. Siempre me pregunté si acaso las familias que perdieron a sus seres queridos en el campo de batalla o en atentados terroristas, logran celebrar Iom Haatzmaut. Se lo puedo preguntar a usted directamente, que ha perdido dos hijos, Uriel (Z"l), en la guerra en Líbano y Eliraz (Z"l), en la frontera con Gaza.-
Cuando yo era una jovencita, ya habiendo inmigrado a Israel, Iom Haatzmaut era un día sumamente feliz. Mi mamá nos vestía con ropas de fiesta, nos sacaba a participar de los festejos en las calles, a los cantos y bailes y a disfrutar de la alegría que se sentía por todos lados. Desde el día en que cayó Uriel, apenas comienza Iom Haatzmaut, cierro la puerta, bajo las persianas y no estoy dispuesta a participar en ninguno de los festejos de afuera. Tengo miedo especialmente a los fuegos artificiales; me recuerdan la explosión en la que murió Uriel.Iom Haatzmaut es para mí, de hecho, un largo día de recuerdo. La última visita suele irse de casa a eso de las 10 de la noche, yo ya estoy agotada, me acuesto, no logro mirar tele ni comer nada que me haga sentir que es un día de fiesta. Pero hay una cosa que sí alcanzo a hacer: decirle a mis hijos que salgan, que disfruten. Y así lo hacen. Yo me quedo en casa. En los últimos años, en Iom Hazikarón, una pareja de amigos me llevan con ellos a algún lugar de Israel en el que se está construyendo algo. Y me llevan a todo tipo de sitios que nunca había visto. Y cuando veo un nuevo poblado, algo nuevo, me digo en mi corazón: "Sé cuál es el precio: mi hijo y todos los demás hijos que cayeron". Ese es el precio que se paga para que se pueda construir en Israel. Este año creo que no sólo bajaré las persianas, sino que no sabré en qué día vivo. Desde que me enteré que Eliraz cayó, vivo en un gran duelo. El dolor es eterno. No se trata de un golpe que uno recibe y que puede curar. Cada uno lidia con esta situación de otra forma. Puede que haya familias que han perdido a seres queridos en la lucha por defender a Israel y que sí salen en Iom Haatzmaut. Hay otras para las que ese día, ya no existe.
Los días, recordemos, son meros simbolismos de situaciones que existen siempre...- Por supuesto. ¿Qué quiere decir Iom Hazikarón?
Todo el año es un largo día de recuerdo. La diferencia es que en Iom Hazikarón, permitimos que todo el pueblo participe de nuestro dolor. Para mí, es un día en el que el dolor nos une a todos.- El pueblo de Israel participa, sin duda, y cuando se trata de tragedias que de hecho son procesos, la gente realmente sigue cada paso, como si el soldado secuestrado, herido o muerto, fuera el hijo de cada uno...- Es verdad. Así lo siento yo también.-
¿Eso ayuda a las familias que están realmente de duelo a lidiar con su propio dolor?-
El hecho que el pueblo todo participa, facilita. Es algo similar a lo que está pasando ahora en casa, desde que cayó Eliraz: llegan a visitarnos, a darnos su pésame, israelíes de todo el país, gente que no conocemos. Y eso ayuda, claro que ayuda. Porque nos da un momento precioso de unidad, que no siempre tenemos en nuestro país donde hay tantas discusiones. Necesitamos momentos de unidad, aunque no todos son de alegría. Identificarnos con el dolor del otro, también es importante. Para Eliraz no valía sólo lo individual, sino lo general. Una vez le dijo a un amigo: "Cuando yo estudio Torá, lo estoy haciendo también para tí, para el pueblo; porque si yo soy bueno, lo soy no sólo para mí sino también para mi vecino, para todos". El tenía esa concepción de lo general de la nación. Y Iom Hazikarón es un día apropiado para eso.-
Me supongo que lo que usted me cuenta, que no logra celebrar en Iom Haatzmaut, no es porque el simbolismo de lo inmediato del pasaje de un día a otro, entre el recuerdo y la alegría, no le parece apropiado, sino porque el dolor personal es demasiado difícil de sobrellevar...-
Por supuesto. Y quisiera decirle que no tengo ni una mínima duda acerca de por qué cayeron mis hijos. En casa decimos: era su turno. Fue el turno de los Macabeos, de Bar Kojva, de la guerra de independencia y las demás. Pero el dolor es el dolor de la falta, el dolor porque no están. Este niño, Uriel, que no lo veré construyendo su hogar y concretando sus sueños ¡quería ser el primer jefe del ejército de origen marroquí! Y con Eliraz me duele el dolor de sus hijos. No puedo ver los ojos de sus niños y me pregunto: Dios ¿cómo puedes mirar eso? ¿cómo puedes aguantarlo? -
Ustedes son una familia religiosa. ¿No está enojada con Dios?-
Claro que sí. Estoy muy enojada. Le hago preguntas. Soy una persona creyente. Pero le pregunto qué quiere del mundo. ¿Quieres gente buena en el mundo? ¡Tenías a Eliraz! ¿Quieres que la gente no sólo sea buena sino que transmita sus buenas cualidades? ¡Estaba Eliraz! Yo dije que tenía un pacto con Dios, que no me vuelve a tocar. Se me fué Uriel, luego mi esposo Eliezer, que falleció hace cinco años porque no podía más. Y mi pacto era que a mí no me toca más. Por eso tengo serias preguntas. ¿Cuál es el objetivo de que haya una madre que sepulta a dos de sus hijos? Le digo que si tiene alguna cuenta conmigo, que me la cobre a mí, no a través de mis hijos...-
¿Dios no la escuchó?-
Hay preguntas pero sé que no hay respuestas claras. Lo que se hizo no se puede explicar, nunca lo entenderé. Y ya hoy puedo decir con dolor que mi fe no desaparecerá; para nada. Mi enojo tiene la forma de un grito que Dios tiene que escuchar. Pero el hecho es que después que Uriel cayó tuvimos que levantarnos, se casó Eliraz y nacieron nietos. Luego de fallecer mi esposo Eliezer, se casó nuestra hija. Dios sí nos dio consuelo en otras cosas, al traer esos matrimonios y al traer a los nietos. No es la única fuente, pero sí la más grande, la mayor fuente en la que puedo hallar consuelo.-
Miriam, usted llegó a Israel de Marruecos, de niña... ¿Qué recuerda de su vida anterior?- Llegué con mis padres a los 11 años. Recuerdo que vivía con la cabeza gacha, siempre temorosa de los árabes, sin ninguna sensación de fuerza propia que podía expresar. Cuando iba a comprar algo en negocios de árabes miraba para todos lados a ver si alguien me seguía. En Israel pude caminar erguida. Cuando en Israel suena la sirena de recuerdo, y me paro firme y agacho la cabeza, mis hijos me preguntan por qué lo hago, me dicen que tengo que estar erguida. Y es verdad. En Marruecos no tenía ninguna posibilidad de expresar mi condición judía, acá sí.-
Me extraña lo que cuenta porque sobre los judíos de Marruecos se ha dicho repetidamente que llegaron a desarrollar una comunidad muy destacada y exitosa...-
El judaísmo de Marruecos, como en otros lados, no es homogéneo. Mis padres vinieron de una zona de aldeas en las montañas Atlas. Era gente que no sabía leer y escribir. Para ellos no existía el término "Tierra de Israel" sino "Sion", "Jerusalén"... "Si Dios tiene una cuenta conmigo, que me la cobre a mí, que deje a mis hijos"- Ese era el símbolo de todo...- Por supuesto... Era gente sencilla, mis padres no eran de los judíos marroquíes que sabían francés, no tenía un libro en mi casa. Es verdad que otros judíos marroquíes eran más desarrollados, más adelantados, pero mis padres eran de los más simples. Recuerdo que mi papá compraba agua a los árabes. No diría que las relaciones eran de opresión, pero teníamos claro que no estábamos en nuestro hogar. Finalmente, en 1965, llegamos a Israel. Fuimos a una "maabará" (campamento temporario) de inmigrantes en Beer Sheva, pero para mis padres el deseo era Jerusalén. El sueño se concretó, el anhelo de mi abuelo se cumplió. Estoy en mi país. Pero, qué podemos hacer, es un país en lucha constante, no tiene un momento de descanso. Y mientras esto dure, se pagará un precio, habrán sacrificios.-
Usted lo entiende. ¿Pero diría que lo acepta?-
No, no es eso. No hay aquí ni una madre, nadie, que pueda educar a la guerra. Le cuento que cuando alguien iba a visitar a Eliraz y a su familia, la gente sabía que tenía prohibido regalar a los chicos juguetes de armas. Él no los educaba para la guerra sino que les enseñaba que hay que actuar en forma pura. Al mismo tiempo les enseñaba que hay que saber defenderse. No me arrepiento de haber venido aquí. Estoy feliz en mi país, de haber cumplido el sueño. Me siento tan orgullosa cuando recorro el país, amo tanto esta tierra, pero también sé que al pisarla hay un precio para mantenerla.-
Miriam, sus nietos son pequeños...-
Así es, los cuatro. Cuando cayó Uriel y nació luego el primero, que hoy tiene 6 años, Eliraz decidió ponerle a su hijo Or Jadash (que significa "nueva luz"), porque dijo que debía llegar una nueva luz a la casa. La segunda se llama Halel Miriam, luego Shir Tzion y la chiquita, de casi dos meses, Guili Bat Ami, todos nombres alegres.- Guil también quiere decir alegría...- Así es. Por eso eligieron ese nombre. Todos los nombres traían alegría y esperanza.- Entiendo que así era Eliraz...- Eliraz era un chico que amaba al prójimo y a Dios. Ante todo, como ser humano, era algo especial. El adoptó a los dos hijos de Roí Klein, que murió en combate.- Se lo considera un héroe. En la guerra en Líbano, hace algo más de tres años, se tiró sobre una granada que entendió estaba por explotar, para frenar el impacto, absorber él todo y así salvar a sus soldados...- Así es. Y Eliraz, en el poco tiempo que tenía libre, pudo dedicarse también a ellos. Tenías que ver un kabalat shabat en su casa; no era sentarse alrededor de la mesa, sino cantar "Shalom Aleijem" y bailar juntos alrededor de la mesa, cantarle "Eshet Jail" a su esposa. Pero yo extraño, ante todo, a mi hijo, a mi niño, que entraba a casa y me daba un fuerte abrazo. Desde que falleció mi esposo, Eliraz era mi mano derecha y el hermano mayor para sus hermanos. Y eso lo perdí. Y cuando rezaba, de noche, pedía a Dios que pueda servir de instrumento para cumplir la misión que le encomiende.- Se ve que lo dijo demasiadas veces... lo escucharon...- Parece que Dios escucha a la gente buena.-
¿Cómo se explica esto a los niños, que son tan pequeños?-
Le diré ante todo que la menor, de dos meses y medio, no se puede decir siquiera que conoce al padre. Él venía cada dos semanas, así que si calculamos cuántas veces lo vio, tomando en cuenta inclusive que los bebés duermen mucho, no más de cinco veces, algo así. El mayor, Or Jadash, que tiene 6 años, sabe que su padre murió. No habla, pero yo le puedo contar algo especial que dijo este shabat. Iba por la calle con mi hijo y de repente le dijo: "¡Tu no eres mi papá!". Eliasaf le dijo: "Es verdad, yo no soy tu papá. ¿Por qué me lo dices?". Y el chiquito contestó: "Porque cuando mi papá ve que hay una piedra en medio del camino, la saca, pero acá había una piedra y tu seguiste caminando sin moverla". Así era Eliraz. Si veía algo que podía molestar a todos, no pasaba de largo. Y su hijo ya lo captó, ya habla por él. El otro día Shir Tzion, que tiene 2 años, se paraba a cada rato junto a la puerta y decía: "Dentro de poquito papá llega del ejército". Hallel Miriam habla del tema en forma mecánica; cuenta que su papá murió, que protegió a otros soldados y subió al cielo. Or Jadash sabe pero sus grandes ojos, como los de su padre, son ojos llenos de dolor. Y yo le digo al Todopoderoso: Baja, mira a los bebés y dime cómo se puede vivir así.-
Pero en medio del dolor, se vive...-
Se vive, por supuesto que se vive. Después del gran dolor que me provocó la caída de Uriel, seguí adelante.- La vida es más fuerte que todo...- Claro que sí. La gran pregunta es qué sentido uno da a la vida. Y desde el momento que cayó Uriel juré que no olvidaría que cada momento es precioso, que hay que hacer algo significativo, que hay que hacer algo productivo, dar, entregar. Creo que entregarse no es morir por esta tierra, sino seguir adelante a pesar del dolor.-
¿Y la paz? ¿Va a llegar?-
Dios nos guarde si perdemos la esperanza. Es algo, como educadora y como madre, que no puedo permitir que se pierda. Le cuento que tengo en casa dos piedras. Una me la trajeron de la roca sobre la que murió Uriel. Es una piedra negra, ennegrecida por el incendio provocado por la explosión. Unos años después, en la segunda guerra en el Líbano, Eliraz estuvo allí y recibió un permiso especial para llegar al lugar donde había caído su hermano. Me trajo de allí una piedra, pero blanca. Me dijo: "Mamá, te pido que pongas la piedra de Uriel en un costado, guárdala en una caja, y que tengas ahora ésta, blanca, porque llovió, salió el sol, crecieron las plantas y el mundo siguió su marcha. Trata de apegarte a la piedra blanca". Le pregunté cómo puedo olvidarme de aquel incendio y él me respondió: "Mamá, mira bien la piedra. Verás que adentro está llena de muchas grietas provocadas por el fuego. Están allí, pero por afuera, es blanca". Y yo vi en eso un gran significado. El pueblo de Israel sigue luchando, pero siempre guarda la esperanza. Cuando se construya el Templo sagrado, todos traerán obsequios. Yo quiero llevar dos. Dos piedras que representan el dolor y la esperanza, el incendio y la reconstrucción, la destrucción y la renovación.

PRIMO LEVI: A 23 AÑOS DE SU DESAPARICION


HOMENAJE A PRIMO LEVI
Bejla Rubin


El 11 de abril hicieron 23 años de la muerte de Primo Levi. Esa fue su última decisión.
Qué nos dejó como enseñanza? Tomaremos algunas consideraciones que pensamos han sido su legado a la humanidad.
Ni bien es confinado en el Lager descubre que no existe ningún Otro que lo proteja o lo salve de ese nefasto “destino”. Lo explica diciendo que “ lo que aprendí rápidamente en el Lager es que el primer oficio del hombre es perseguir sus propios fines por medios adecuados, y quien se equivoca lo paga”. Igual sentencia nos llega del Derecho en cuanto a “quien paga mal paga dos veces”. Pero aquí , en el campo de concentración, no existe la posibilidad de un segundo pago pues el error se paga con la vida.
El va desmenuzando todos los afectos ilusorios, por ejemplo, la esperanza, pues ella remite aún a la creencia en que un Otro vendrá a salvar al hombre, en tanto que allí los cautivos descubren que ningún Dios los habría de rescatar. Premisa entonces que se establece: Dios no existe y el Otro tampoco.
Segunda premisa: lo que el sujeto no hace para si nadie habrá de hacerlo por él. En su propia soledad como decisión habrá de defender su vida en cuanto a los términos que a él le competen. El resto es dominio del azar y la contingencia en cuanto a los malos encuentros entre el uno en su desolación, y el otro en su maldad.
El es testigo como la degradación de lo humano se va dando paulatinamente, confrontado a cada cual con su propia esencia, a unos con su generosidad, a otros con sus bajezas.
Una vez ya hacinado en un vagón para ganado, oye que es contabilizado como tal, o sea, un animal. El nazi a cargo del transporte pregunta: ¿Wiefel Stück?. Cuántas piezas, cuántos objetos, cuántas nadas, ninguna palabra que remita a personas, hombres o sujetos.
Luego ya cautivo, a cualquier pegunta en cuanto a su condición inexplicable de presidiario en Auschwitz, no habiendo cometido crimen alguno, ni dictado sentencia sobre su persona, la respuesta habrá de ser siempre la misma, una frase banal, desafectivizada y absolutamente burocrática: Hier ist kein warum. Aquí no hay ningún por qué. Aquí se “puede golpear sin cólera a un hombre”, dice Primo Levi. Golpear por el simple hecho de descargar la propia furia milenaria contra el caído por parte del nazi, mostrando su supremacía, su brutalidad y su dominio. A cambio ninguna posibilidad, ni de defensa, ni de réplica por parte de “esa pieza” ya por fuera de todo registro de la mirada. Con un insecto no se dialoga.
El tiempo en el Lager es un presente continuo y aletargado, eternizado, un pesadilla perpetua, no hay el despertar de ella. No hay futuro como proyección de pensar en el mañana. Lo único que cuenta es el hoy: comer, conseguir una cuchara, poner papeles en los zapatones de madera pues la muerte empieza por los pies, rescatar un botón caído, guardar o más bien atesorar todo lo que se encuentre en el camino ( sogas, alambres, una cebolla, otro pedazo de pan, un cigarrillo). Desde nuestra comodidad hogareña esos objetos nos parecen nimiedades, basuritas que encontramos en los bolsillos de los niños, pero para un Häftling de Auschwitz esas “cositas” eran todo un mundo y la diferencia entre sobrevivir o morir.
El campo de concentración rompió con todos los tratados de filosofía, política, sociología y psicología. La Aufhebung hegeliana habría de quedar afuera, el tratado de Versalles es no tenido en cuenta, y en cuanto a la psicología, nos habremos de topar con un nuevo perfil de hombre: el sujeto nazi. Este nos dio a ver cómo opera la pulsión de muerte cuanto ésta acontece sin velámenes, sin ambages, exponiendo el máximo deseo de Mal sobre otro, ya no pensado como un semejante ni un par discursivo, sino de allí en más tratado, visto y denominado un bacilo, un virus o una rata. Y en ese maltrato se le habrá de arrancar al cautivo toda identidad humana, será nombrado por un número, la “pieza número tal”, deviniendo un nuevo ensayo psicológico pues se trató de observar hasta dónde un hombre sobrevive y soporta cargar con su cuerpo fuera de toda dignidad, sin nombre, sin hogar, hambreado y arrojado fuera del registro especular. Deberá convivir con otros dentro de una Babel terrenal, cada cual con su lengua, sus costumbres, pero eso sí, con sus goces masificados, amen de tener que entender, y como se pueda, los ladridos en alemán “ salidos de una rabia secular” junto a esa furia del sujeto nazi haciendo su buen trabajo cotidiano, sin inmutarse: matar todos los días, no importando si se trataba de hombres, mujeres o niños. Todo quedaba reducido a una masa compacta en esa muerte colectiva camino a la hoguera.
Y a medida que ese horror constante se iba dando, Primo Levi descubre que ya no hay lengua que pueda nombrar ni definir esa destrucción cotidiana de lo humano. Lo improferible iba tomando su lugar y la incomunicación hacía que el lazo entre los hombres se fuera disolviendo. Entonces, sobrevivir no sólo era una cuestión de comida o de soportar la pesada carga del trabajo, ahora sobrevivir dependía de no dejarse hundir, de no perderse a uno mismo y llegar a transformarse en un muselmann, en esos muertos vivos que ya todos ignoraban, incluso los Kapos del campo. La lucha ahora era contra el deseo de los nazis, ese gran deseo de Mal en cuanto a hacer de un hombre un envoltorio vaciado de pasiones, de ideas, de deseos para reducirlo a un puro sufriente y que penda de un hilo, el de una pura necesidad, un animal brutal que sólo piense en comer, dormir, defecar, no enfermase, no caerse durante el trabajo, ablandado a tal extremo que ya ni proteste camino a la cámara de gas.
Cuando Primo Levi descubre ese deseo de Mal sobre si por parte del “sujeto nazi”, puja por encontrar de dónde aferrarse para poder sobrevivir y poder contar, contarlo todo, resistir para no salir por “la chimenea”. Y cuando el cautivo que hay en él descubre ese deseo lo va a unir a una determinación: la de testimoniar. Escribir será su herramienta, buscar la letra, en cómo decir lo improferible y ominoso en cuanto a ese horror que tuvo que atravesar y volver “del otro lado”, cual un “aparecido” de la muerte y usar las palabras humanas para que se lo pueda oír amen de creer. Salir del envoltorio vacío donde lo ubicaron los nazis y empezar a través de la escritura a recuperar al hombre y al cuerpo vivo que el propio cautivo había olvidado de si. Si bien Primo Levi escribió Si esto es un hombre en el año 1947, ni bien finalizó la guerra, no le alcanzó. Cuarenta años más tarde, el 11 de abril de 1987 habría de suicidarse. No soportó ser testigo de la indiferencia del mundo en cuanto a lo acontecido en los campos de concentración. No toda escritura alcanza entonces a cifrar el horro cuando se ha pasado por él. Ese infierno terrenal se habría de quedar con un pedazo de su alma y que nunca más la habría de recuperar. Quizás en ese acto, solitario y sentido para todos nosotros, Primo Levi la fue a buscar del otro lado intentando completar al “hombre” con su nombre para dejar caer al del número 174.517 .
Digo entonces, volver a recuperar esa parte de si, que el Diablo le hubo de arrebatar.

NUEVAS MEDIDAS DE SEGURIDAD ANTE AMENAZA TERRORISTA


Los terroristas nos dejan en cueros
INOCENCIO ARIAS


El presidente Obama se ha reunido con unos 50 jefes de Gobierno para tratar la cuestión nuclear. Aunque no hay que tirar cohetes, el cónclave no fue mal. El objetivo era concienciar a los dirigentes de la necesidad de controlar el material nuclear de que disponen. Las autoridades estadounidenses tienen un temor fundado a que tarde o temprano suficiente material para fabricar una bomba nuclear sea robado de un depósito o comprado bajo mano por un grupo terrorista.El panorama de unos fundamentalistas anunciando en la tele que han colocado una bomba en Londres, Nueva York o Chicago y que la van a hacer explotar si no se satisfacen unas demandas imposibles aterra. Ciertamente, ya no es ciencia ficción. Tendríamos un pavoroso argumento que no lo mejoraría Ian Fleming, solo que en este caso James Bond no llegaría a tiempo.Aprendiendo de experiencias recientes, las autoridades refuerzan las precauciones que inevitablemente hacen aumentar las molestias para los viajeros en Estados Unidos o que llegan al país. Los terroristas ya son responsables directos de las colas prolongadas con pase por rayos de los abrigos, equipaje de mano y demás, para detectar cualquier objeto cortante (lección aprendida con los fanáticos de las Torres Gemelas), de que nos tengamos que descalzar en los aeropuertos (lección del terrorista Richard Reid que en el 2001 intentó volar un avión con un explosivo en el calzado), de que se nos prohíba subir con líquidos, agua, colonia (explosivo con peróxido del metro londinense en el 2005) y ahora van a desnudar a bastantes de nosotros.Con objeto de evitar la repetición del caso del nigeriano de las últimas Navidades que llevaba material inflamable dentro de los calzoncillos, los servicios de seguridad yanquis (TSA) han comenzado a instalar escáneres en los aeropuertos. Los aparatos ven prácticamente a la persona desnuda mostrando cualquier objeto o sustancia que quiera ocultar, con la excepción de lo que lleve en el trasero (caso reciente de Al Queda en Arabia Saudí) o en cualquier otra cavidad. La detección, entonces, no está garantizada.Los aparatos funcionan con radioactividad, por lo que la primera pregunta es la de si son peligrosos. Las autoridades sanitarias americanas garantizan que no. Uno tendría que pasar unas 2.500 veces por el escáner para tener un leve riesgo.La segunda cuestión es la privacidad. ¿A quien le apetece que un par de funcionarios te vean en pelotas, o que se regodeen con tu pareja o tus hijos? Los promotores del sistema aseguran que el agente que te encara físicamente no es el mismo que en otra habitación ve tu contorno y tus interioridades y que las imágenes no serán conservadas. Aunque la máquina puede técnicamente hacerlo, 70% de los estadounidenses prefieren pasar por ella antes de que los manoseen cacheándolos. Las máquinas instaladas son hasta ahora solo 500. Estados Unidos tiene en total 450 aeropuertos, en los que hay 2.100 líneas-controles de seguridad, y diariamente toman el avión unos 2 millones de personas. Lo que significa que el número de personas despelotadas por las máquinas será por el momento solo el de unos cuantos sospechosos.Es obvio que eso implicará mayores retrasos. Lamentablemente, la mente canalla de los terroristas, ayudados por el florecimiento de los suicidas, siempre va por delante y dentro de poco, con un diferente atentado, sufriremos otra incomodidad supletoria.

UNA VISITA AL LUGAR QUE NO EXISTIO


Mujeres del exterminio
RUBEN GOMEZ DEL BARRIO

Una delegación catalana visita el campo de Ravensbrück para recordar a compañeras de Neus Català asesinadas por los nazis e inauguran una placa conmemorativa (foto)

BERLÍN- El 30 de abril de 1945 tropas rusas liberaron el campo de concentración de Ravensbrück, al norte de Berlín. Tras sus muros y durante seis años unas 132.000 mujeres –algunas de ellas catalanas– fueron retenidas a la fuerza. Aunque nunca perdieron su espíritu de resistencia, unas 92.000 de ellas perdieron la vida. La solidaridad, la cultura y el deseo de vida fueron sus únicas armas de supervivencia.Un espíritu que 65 años después sigue vivo, como dejó patente una delegación catalana que ayer se desplazó hasta este antiguo campo nazi para conmemorar el aniversario de su liberación. Su objetivo: homenajear a las deportadas catalanes pero principalmente impulsar la recuperación de la memoria democrática en Catalunya.«Hay que seguir la lucha para que las generaciones futuras sepan lo que ha pasado», aseguró Margarita Català, hija de la única superviviente catalana del campo, Neus Català. «Nuestro objetivo es continuar con el legado de mi madre. Trabajar para que la memoria no desaparezca y que este horror no suceda nunca más». Justicia y reparaciónY es que como dijo la regidora de derechos civiles del Ayuntamiento de Barcelona, Neus Canelles, poco antes de empezar el acto, «es necesario un recuerdo, un homenaje, pero también la transmisión, la justicia y la reparación».Una tarea que emprendió Neus Catalá, ganadora del premio Català de l’Any del 2006, que pese a su ausencia ayer por problemas de salud sigue con su mismo ímpetu la asociación Amical de Ravensbrück, quien desde su creación asumió el compromiso de transmitir a las presentes y futuras generaciones la memoria del horror que vivieron las mujeres del campo de exterminio.Un acto con un trasfondo emotivo que contó con la presencia del secretario de Relacions Institucionals y Participació de la Generalitat, Josep Vendrell, y la directora general de Memoria Democrática, María Jesús Bono, quienes junto a la presidenta del Amical de Ravensbrück, Anna Sallés, y otros participantes recorrieron el campo acompañados por un guía.Dentro de los muros del campo se creó un recinto industrial con talleres de producción para trabajos tradicionales de mujeres, como confección, tejido y cestería. Además, junto al recinto, la empresa Siemens & Halske construyó 20 naves industriales, donde las prisioneras fueron llamadas a realizar trabajos forzados a partir de finales del verano de 1942.Ofrenda floralFue una visita plagada de alusiones a la memoria y al recuerdo de las vivencias de las prisioneras catalanas, relatadas por los propios integrantes del grupo. La parte más emotiva se vivió cuando se descubrió una placa conmemorativa en recuerdo de las prisioneras. Un símbolo para que las futuras generaciones, como señaló Margarita Catalá, «no olviden la lucha de mi madre y sus compañeras». La placa es un emblema para la posterioridad, interpretado por Josep Vendrell como «el del valor, la solidaridad y los derechos humanos que demostraron estas mujeres y a partir del cual se construye la democracia». La voz de Marina Rossell acompañó este momento. Para tal ocasión, la cantautora interpretó –sin más instrumento que su voz– la canción Morir a Ravensbrück, escrita por Montserrat Roig y que alude al horror vivido por estas catalanas.La actuación dio paso a una ofrenda floral. Cada miembro lanzó una rosa al lago Schwedt, justo enfrente del recinto y en cuyo fondo reposan las cenizas de muchas de las deportadas.